martes, 27 de octubre de 2020

Tres años y doscientos trece días.

 Ha pasado ya mucho tiempo, y aún se siente como si hubiera pasado ayer. Mi corazón aún siente los efectos de ese día. Quisiera recordarlo justo hoy que de nuevo estamos pasando por mi mismo. No mides tus palabras. ¿No sabes que duelen? Me pregunto si de verdad ese sueño en el que, vi que me eras indiferente se hará realidad. Pero ya no tengo mas opciones, creo ahora en esa magia que me enseñaste, en ese mundo mágico al que voy todos los días. Mi alma no siente mas esas emociones reales de todo es amor. Ahora se que el amor no lo es todo. Esa vida de sueños y esa vida de color de rosa ya no existe mas en mí. Ya no se que pensar, pero es cierto que no quiero volver a mis ideales de antes. Esa manera de querer soñar y que los sueños se hacen realidad. Creo que dejan de ser sueños cuando dejas de soñarlos. No tiene caso. Pero lo extraño es que no puedo cambiar de opinión. ¿Como es posible que he accedido a tú forma de amarme?  Quisiera pensar que lo que en realidad está pasando es que simplemente estoy aceptando mi destino que se me mostró... debido a ti. Por favor, quisiera poder regresar el tiempo para poder simplemente ignorarte cuando me decías que me acompañabas a mi casa por vivir cerca y seguir poniendo esa cara que veías. Seguramente no lo recuerdas, pero una vez lo hice apropósito para que me dejarás en paz. Y me preguntaste que si realmente querías que me acompañarás. Me gustaría estar otra vez en esos tiempos y tener el valor para decirte que no. También cuando mi madre mi dijo que ya no me juntará contigo, ese día tampoco lo olvido, fueron muchas cosas que nos separaban, e interminables maneras de decir adiós. Mi corazón desea no conocerte ahora porque no hay manera de sacarme el amor que te tengo del pecho, ni este dolor que quedo hace ya tres años y doscientos trece días. Eso tampoco olvido, en estos días te quise decir adiós otra vez. Elegir mejor a él para que pueda ser feliz con alguien que me ama. Pero lo cierto es que no puedo quererlo, ni olvidarte a ti. Mis gitanas me dieron la mejor lección del mundo. Pero esa una lección que duele demasiado. Porque estoy madurando, estoy aprendiendo a dejar ir. Y no hablo de ti, en este lugar he explicado mucho que dejarte ir lo hice justamente hace tres años y doscientos trece días. Pero no deja de doler como si hubiera sido ayer. Hablo de dejarme ir yo misma, hablo de dejar aún lado todo lo que creía en mi vida. He hecho muchos sacrificios, por mi por ti, pero me había cansado de ello, pero mis gitanas dijeron, TEN CUIDADO CON LAS TRAMPAS DE LA VIDA. Se a lo que se referían, pero jamás me sentí tan libre como cuando las leí. Entendí que eres tú y solo tú.No hay más, aunque no sea lo que yo esperaba. Dicen que las cosas inesperadas son las que te cambian la vida, es una frase de nuestra película favorita, la veíamos mucho. Se que también la tormenta se acerca, que todos me odiaran, que todos se preguntarán porque tú. No tendré respuesta a esa pregunta, pero parece que no tengo mas opciones. Me he quedado sin fuerzas, ni quiera una vida sin ti, pero si ese sueño se hará realidad, y aunque sea una vida de dolor, en mi sueño también se me daba a entender que había sido una buena vida. Una vida contigo que vale la pena. Tenerte cerca como amigo, es mejor que no tenerte, y aún así algo me dice que nunca te tendré como tal. Pero eso de la libertad, suena a una buena vida, gracias por enseñarme a amarte y tener una buena vida. 



No hay comentarios:

Publicar un comentario

Destino & Tiempo

Hay algo que se llama hilos del destino que una vez me atreví a mover con mis poderes de vidente y no solo eso, se me dieron porque estaba d...